lunes, 23 de noviembre de 2009

Reinar sobre mis propios pensamientos



Los pensamientos que tenemos como hombres pueden traer consigo muchas cosas buenas, pero los pensamientos también pueden llevar consigo lo contrario, es decir lo malo. Sobre esto se hablo en una reunión de jóvenes reciente.
“Las personas que tienen una vida con pensamientos puros tienen consigo una fuerza tremenda, y esta fuerza la puedes obtener desde tu juventud! Tú puedes tener victoria sobre todos los pensamientos impuros. Este mensaje esperanzador y alentador fue dado por Gjermund. Los pensamientos son una “área/zona libre”. Como hombres somos libres para pensar lo que queramos. Pero no todos los pensamientos son positivos.
Uno tiene que estar en guardia y atento a sus pensamientos, porque estos pueden cambiar rápidamente hacia lo negativo. “No permitas que la miseria se apodere de tu vida. El hecho que no va muy bien y te sientes infeliz, proviene de muchos pensamientos negativos y “pequeños”, que aparentemente son inofensivos. El desanimo no aparece de la nada”. Continuó Gjermund.
Ayuda para reinar sobre los propios pensamientos:
Siempre es más fácil decir que tenemos buenos pensamientos que ponerlos en obra en la vida diaria. ¡Afortunadamente es posible recibir ayuda! En la segunda carta a los Corintios, Pablo nos explica cómo podemos controlar y ser “Amos y Señores” de nuestros pensamientos en las adversidades. El escribe “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.” (2Corint. 10,3-5)
Cuando cada pensamiento lo “llevo cautivo a la obediencia en Cristo”, entonces reino sobre mis pensamientos. Esclavo es aquel que se deja dominar por otro. Llevar cautivos los pensamientos a la obediencia, significa que ahora tomo una decisión y ya no dejo entrar ningún pensamiento negativo a mi mente para que cumpla con su propósito.La palabra de Dios nos enseña lo que es correcto y lo que está mal. Si creemos que la palabra de Dios es verdad, ésta será un pilar que nos ayudará a tomar conscientemente la mejor de las elecciones y decisiones. La fuerza de la palabra de Dios nos ayuda a reinar sobre nuestros pensamientos. “No es fácil vivir siendo un esclavo de mis pensamientos negativos, pongámosle fin a la existencia de estos pensamientos y pongamos en orden nuestra vida. Esto es importante, porque todo pecado tiene su inicio en los pensamientos”.

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